La Virgen Peregrina, una de las advocaciones marianas más queridas de Galicia, es la patrona de la provincia de Pontevedra, la de la capital es la Virgen de la O, y un emblema de ésta. Su imagen, vestida como una peregrina del Camino de Santiago, representa la protección, la fe y la hospitalidad hacia quienes recorren las rutas jacobeas. A lo largo de los siglos se ha convertido en un símbolo religioso, cultural e histórico que identifica a Pontevedra tanto dentro como fuera de España.

 La devoción a la Virgen Peregrina se remonta al siglo XVIII, cuando la ciudad era un importante punto de paso para los peregrinos que se dirigían a Santiago de Compostela por el Camino Portugués. En 1753 se fundó la Cofradía de Nuestra Señora del Refugio y Divina Peregrina, cuya misión era prestar ayuda y asistencia a los caminantes que llegaban agotados tras largas jornadas de viaje.

 Esta cofradía promovió el culto a una imagen de la Virgen María representada como una peregrina: con sombrero de ala ancha, esclavina, bordón, calabaza y conchas de vieira, elementos característicos del peregrino jacobeo.

 El principal templo dedicado a esta advocación es la Basílica de Santa María la Mayor de la Virgen Peregrina, cuya construcción comenzó en 1778 y finalizó en 1792.

 Lo que hace especialmente famosa a esta iglesia es su extraordinaria planta con forma de vieira, símbolo universal del Camino de Santiago. Este diseño arquitectónico es prácticamente único en el mundo y convierte al templo en una de las construcciones religiosas más originales de España. Su fachada combina elementos barrocos y neoclásicos, mientras que su elegante interior alberga la venerada imagen de la Virgen.

 La Virgen Peregrina aparece acompañada por el Niño Jesús, ambos vestidos como peregrinos, y entre sus principales atributos destacan: el sombrero de peregrino. el bordón o bastón de caminante, la calabaza, utilizada antiguamente para transportar agua, la esclavina decorada con conchas y la concha de vieira, emblema del Camino.

 Esta representación simboliza que María acompaña y protege a todos los peregrinos durante su camino espiritual y físico, muchos de los cuales sellan allí su credencial antes de continuar viaje hacia Compostela.

 La advocación de la Virgen Peregrina posee una estrecha relación con el Camino de Santiago. A diferencia de otras representaciones marianas, aquí es la propia Virgen quien adopta la condición de peregrina, caminando junto a quienes buscan llegar a la tumba del Apóstol Santiago, transmitiendo un mensaje de cercanía, protección y esperanza para todos los viajeros por lo que la imagen se ha convertido en uno de los iconos más reconocibles del Camino Portugués.

 La Basílica y la imagen de la Virgen constituyen uno de los conjuntos patrimoniales más importantes de Galicia pues, además de su valor religioso, representa la hospitalidad gallega y el espíritu acogedor que siempre ha caracterizado al Camino.

 Más allá de la tradición religiosa, la Virgen Peregrina simboliza el viaje de la vida, la solidaridad con quienes emprenden un camino y la confianza en la protección divina. Durante más de dos siglos ha acompañado a generaciones de peregrinos y habitantes de Pontevedra, convirtiéndose en un referente espiritual y cultural de Galicia. Hoy continúa recibiendo a miles de visitantes que encuentran en su santuario un lugar de oración, descanso y encuentro, manteniendo viva una tradición que une historia, arte y devoción en pleno corazón del Camino de Santiago.